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Categoría | Tipos de Cáncer, Cáncer de cerebro Miércoles 01 Junio 2016

Cáncer de Cerebro

¿Qué es el Cáncer de Cerebro?

El tumor cerebral o el cáncer de cerebro es un grupo de células anormales que se desarrolla en el cerebro o alrededor de él. Los tumores podrían destruir de forma directa las células sanas del cerebro. Así mismo podrían dañarlas de manera indirecta por invadir otras partes del cerebro y causar edema, presión dentro del cráneo e inflamación.

El tumor cerebral podría ser benigno o maligno. Los tumores benignos no contienen células cancerosas y a menudo tienen un crecimiento de forma lenta. Un tumor maligno, también denominado como cáncer cerebral, crece de forma rápida y por lo general invade la superficie sana del cerebro.

Los tumores cerebrales podrían ser de dos tipos: metastásicos o primarios. Los metastásicos se manifiestan cuando las células cancerosas de otra parte del cuerpo se diseminan al cerebro y Los tumores cerebrales primarios se desarrollan en el cerebro. Es por esta razón, que los tumores cerebrales metastásicos son casi a menudo malignos, mientras que los tumores primarios podrían ser malignos o benignos.

Los tumores cerebrales se categorizan de acuerdo donde se encuentre ubicado el tumor, el tipo del tejido afectado, si el tumor es maligno o benigno y otros factores. Si se dispone que un tumor es maligno estás células se examinaran bajo un microscopio para determinar su grado de malignidad, puede ir desde el menos hasta el más maligno. También existen varios factores que determinaran el grado del tumor como por ejemplo la cantidad de sangre suministrada a las células, la velocidad de crecimiento de las células, la presencia de células muertas en el centro del tumor, al cual se le denomina como necrosis, si hay células confinadas en un área específica y el grado de semejanza entre las células normales y las células cancerosas.

¿Cómo se ocasiona el Cáncer de Cerebro?

Algunos tumores o tipos de cáncer podrían diseminarse al cerebro; los más usuales son: el cáncer de mama, el cáncer de vejiga, el cáncer de riñón, el cáncer pulmonar, la leucemia, ciertos sarcomas, tumores de células germinativas, el linfoma, el melanoma. En otros casos poco habituales, un tumor se podría diseminar al cerebro desde un lugar desconocido, a esto se le conoce como cáncer de origen primario desconocido.

El tumor cerebral que va creciendo podría ejercer presión sobre las áreas cercanas del cerebro, ha esto se le conoce como inflamación cerebral. Debido a estos tumores también ocasiona un incremento en la presión intracraneal.

En algunas extrañas ocasiones los especialistas no pueden determinar la ubicación inicia del tumor cerebral, a esto se le conoce como cáncer de origen primario desconocido. Los tumores cerebrales metastásicos se clasifican con base en donde se encuentre ubicado el tumor en el interior del cerebro, el tipo del tejido que está comprometido, también la ubicación original del tumor y de otros factores.

Los tumores cerebrales metastásicos ocurren alrededor en una cuarta parte de todos los casos de cánceres que se diseminan por el cuerpo, estos son mucho más comunes que los tumores cerebrales primarios.

Síntomas del Cáncer de Cerebro

Los tumores cerebrales suelen producir signos y síntomas neurológicos que se dividen en generales y focales. Estos síntomas podrían variar según donde se encuentre el tumor. Así, los tumores de crecimiento lento muestran manifestaciones clínicas mucho después que los de crecimiento rápido.

Los síntomas focales o también llamados locales, incluyen convulsiones, parálisis, afasias, es decir dificultad para comprender y elaborar el lenguaje, apraxias, se denomina a la incapacidad para poder realizar movimientos, agnosias, alteración de la memoria, afección de pares craneales, etcétera. Estos síntomas focales son producidos por la masa tumoral y también por el edema peritumoral, que es el líquido que rodea al tumor.

Los síntomas generales se atribuyen a un incremento de la presión intracraneal. La hipertensión intracraneal podría estar producida por el edema peritumoral, por la propia masa tumoral, por obstrucción del flujo del líquido cefalorraquídeo, en el que está inmerso el sistema nervioso central, por obstrucción del sistema venoso cerebral, o por un bloqueo de la absorción del líquido cefalorraquídeo. Estos síntomas generales incluyen trastornos mentales, cefaleas, mareos, náuseas y vómitos, convulsiones generalizadas y papiledema, que es tener líquido en el ojo. También es habitual observar alteraciones de la personalidad, cefaleas, en algunas ocasiones de predominio matinal o nocturno, mareos y náuseas, en fases iniciales.

En los pacientes con hipertensión intracraneal se observan con mayor frecuencia signos y síntomas focales conocidos como de falsa localización, lo cual se debe al desplazamiento del tejido cerebral de un compartimiento intracraneal a otro. Los síntomas más comunes son: apatía, parálisis unilateral o bilateral del VI par craneal, incontinencia urinaria y desequilibrio de la marcha, midriasis, que es la dilatación de la pupila, ptosis, trata sobre la caída del párpado superior del ojo, hemiparesia ipsilateral, es decir parálisis de la mitad del cuerpo y Babinski bilateral que es el reflejo infantil anormal en el adulto, que consiste en abrir en forma de abanico los dedos del pie tras ser frotada con firmeza la planta del mismo, convulsiones focales o generalizadas, y signos de afectación corticospinal.

Otros síntomas que podrían hacer sospechar de la presencia de un tumor cerebral son: dificultad para deglutir, problemas para escribir o leer, temblor de manos, pérdida del control de esfínteres, falta de equilibrio y coordinación en los movimientos, somnolencia y alteraciones en la lucidez mental, debilidad, entumecimiento u hormigueo en un lado del cuerpo, cambios en el estado de la personalidad, de ánimo y la conducta, alteraciones de los sentidos y en la capacidad para percibir ciertos estímulos, como por ejemplo cambios de temperatura, dolor, etcétera.

Tratamiento del Cáncer de Cerebro

Para tratar el tumor cerebral se emplea distintos tratamientos. El tratamiento que se aconsejara dependiendo del tipo y tamaño del tumo, así como su velocidad de crecimiento, también la ubicación en el cerebro y del estado de salud del paciente. Las distintas alternativas de tratamiento incluyen a la quimioterapia, cirugía,radioterapia, agentes biológicos dirigidos o una combinación de estos. La resección quirúrgica es a menudo la primera recomendación de tratamiento que da el experto para poder reducir la presión sobre el cerebro rápidamente.

En los últimos 20 años aproximadamente los especialistas han desarrollado técnicas nuevas para administrar radiación al tumor cerebral entretanto se protegen los tejidos sanos cercanos. Entre estos tratamientos contamos con la braquiterapia, la radioterapia de intensidad modulada, también conocida por sus siglas IMRT y la radiocirugía.

La radioterapia convencional emplea haces externos de rayos X, rayos gamma o protones dirigidos al tumor para eliminar las células malignas y así reducir el tamaño de los tumores cerebrales. A menudo esto se da por un tiempo de varias semanas. También es una opción la radioterapia de todo el cerebro para tumores múltiples o para tumores a los que no se podrían acceder de manera fácil con el tratamiento focalizado. Asimismo el uso de la radioterapia podría ser aconsejada para tumores sensibles a este tratamiento.

Los siguientes son algunos de los nuevos tipos de radioterapia:

  • Externa convencional: En este tipo de tratamiento se aplican los rayos desde el exterior durante varios días en la misma zona.
  • Externa estereotáctica: Los rayos que se aplican son más pequeños, sin embargo tienen una dosis más elevada de partículas.
  • Braquiterapia: Se implantan catéteres con irradiación en los tumores que evitan el contacto con tejido sano.
  • Haces de partículas: Se emplean partículas como protones o neutrones que ayudarían a circunscribir la zona de irradiación de forma mucho más precisa.
  • Externa hiperfraccionada: Se realizan más radiaciones a lo largo del día, más fraccionadas.
  • Intensidad modulada: Se regula la radiación que recibe cada parte del cuerpo afectada por el tumor.

La cirugía, también denominada como resección quirúrgica, está indicada por lo general para tumores cerebrales primarios. En este método el cirujano retira todo el tumor o parte de él sin causar algún tipo de daño serio a los tejidos circundantes. La cirugía también se podría realizar para aminorar la presión dentro del cráneo, a esto se le conoce como presión intracraneal y para aliviar los síntomas, la cual es denominada tratamiento paliativo, en casos en los que no se podría quitar el tumor.

Los medicamentos anticancerígenos o la quimioterapia podrían ser aconsejados. Sin embargo una mejor opción es la combinación de la quimioterapia con la radiación, a esto se le conoce como terapia concurrente, este se ha convertido en la norma de tratamiento en relación con los tumores cerebrales cancerosos primarios. El uso de medicamentos o sustancias químicas hacen más lento o destruyen las células de reproducción rápida, y estos se podrían emplear antes, durante o después de la cirugía o la radioterapia para poder eliminar las células tumorales y así evitar que vuelvan a aparecer. El tratamiento de la quimioterapia consiste en tomar pastillas o utilizar inyecciones, por lo general se emplea en combinación con la radioterapia. De igual forma se podrían prescribir varios medicamentos llamados radiosensibilizadores, de los cuales se cree que hacen que la radioterapia sea más eficaz.

¿Cómo se previene del Cáncer de Cerebro?

La gran mayoría de los tumores cerebrales son esporádicos, esto quiere decir que no tienen una causa la cual se conozca. No obstante, existen algunos factores de riesgo que se han estudiado.

  • Exposición a la radiación: las personas expuestas a dosis altas de radiación en su trabajo o como tratamiento contra un cáncer corren un mayor riesgo.
  • Síndromes genéticos: las personas con enfermedad de Von Hippel Lindau o neurofibromatosis de tipo 2 podría que sean más propensas a presentar tumores cerebrales.

Hasta el día de hoy, no existen análisis de sangre ni pruebas de cribado en uso para descubrir tumores cerebrales antes de que comiencen a causar síntomas. Los tumores se reconocen por lo general solo posteriormente de que una persona comienza a experimentar síntomas asociados. Las probabilidades de poder sobrevivir de un paciente vienen determinadas en la gran mayoría de los casos no por lo pronto que se descubra la enfermedad, sino más bien por la edad del paciente, el tipo de tumor y su localización. No obstante, al igual que sucede con cualquier enfermedad, cuanto más pronto se detecten y traten los problemas, más posibilidades hay de que el tratamiento resulte útil.

 

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