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Cáncer de riñón

Dr. Manuel Villarán

Gerente de Proyectos Médicos.

7 min lectura

¿Qué es el cáncer de riñón?

El cáncer renal es el cáncer que se origina en los tejidos de los riñones. Los riñones son los órganos que se encuentran uno a cada lado de la columna vertebral, encima de la cintura.

Existen dos tipos de cánceres de riñón: el carcinoma de células renales y el carcinoma de la pelvis renal. El cáncer de células renales se evidencia en la membrana que cubre los pequeños tubos localizados dentro del riñón, encargados de limpiar y filtrar la sangre.

El segundo tipo de cáncer de riñón, el carcinoma de la pelvis renal, se produce en el centro del riñón, donde se aglomera la orina.

¿Cómo se ocasiona el cáncer de riñón?

A ciencia cierta, aún no se sabe con precisión qué es lo que causa esta enfermedad. Sin embargo, existen algunos factores de riesgo que pueden favorecer la aparición de padecer cáncer renal, como:

  • Determinados analgésicos que pueden causar daños en los riñones.
  • Contacto con determinados factores de riesgo; por ejemplo, asbesto.
  • Disolventes para limpieza química.
  • Enfermedades renales crónicas, como es el caso de insuficiencia renal.
  • Sobrepeso en el caso particular de las mujeres.
  • Fumar.
  • Combustibles y otros productos derivados del petróleo.

Asimismo, las influencias genéticas tienen una gran importancia como causa del cáncer de riñón. Cerca del 1 % de los casos de cáncer de riñón deriva de genes modificados.

El material genético llega a perder el cromosoma número tres y es probable que en ese lugar se encuentren los genes supresores de tumores, que inhiben la aparición del cáncer. El cromosoma tres, al modificarse, hace que estos genes supresores del cáncer dejen de actuar y, por ende, podrían aparecer más fácilmente los tumores.

Síntomas del cáncer de riñón

Los síntomas de un cáncer de riñón suelen manifestarse tarde. Por eso, es extraño encontrar síntomas tempranos que apunten a este mal. Esta es la causa por la cual se revela por accidente en una ecografía del abdomen realizada por el médico por otra causa clínica.

Por lo general, los síntomas aparecen cuando el tumor ya es muy grande o comprime otros órganos o inclusive invade los ganglios linfáticos; es decir, cuando ya ha provocado metástasis. La mayoría de los pacientes tienen síntomas generales, como fatiga, fiebre, inapetencia y dolor de espalda.

Otro síntoma importante que apunta de forma directa a una enfermedad de los riñones es la sangre en la orina. Igualmente, podría presentarse una anemia generalizada y una presión sanguínea alta (hipertensión) o presión baja (hipotensión). Si el tumor se ha extendido a otros órganos, podría manifestarse dolor en los huesos.

radiografia de riñones

Tratamiento del cáncer de riñón

Luego de encontrar y clasificar el cáncer de riñón, los especialistas que atienden su cáncer hablarán sobre las opciones de tratamiento. Es primordial que dedique tiempo para pensar sobre todas las opciones posibles que tiene.

Para seleccionar un plan de tratamiento, uno de los factores más importantes es la etapa del cáncer. Otros factores que hay que considerar incluyen los posibles efectos secundarios del tratamiento, su estado de salud en general, las posibilidades de curación de la enfermedad y de prolongación de la vida o del alivio de los síntomas.

Si usted tiene cáncer de riñón, sus opciones de tratamiento podrían incluir:

Cirugía

Es el tratamiento principal para la gran mayoría de los cánceres de riñón. Lamentablemente, no son muchas las posibilidades de sobrevivir al cáncer de riñón sin someterse a una cirugía. Incluso los pacientes cuyo cáncer se haya extendido a otros órganos podrían favorecerse de la cirugía para extirpar el tumor del riñón.

La extirpación del riñón que contiene el cáncer podría ayudar a algunos pacientes a vivir por más tiempo. Por lo tanto, un médico puede sugerir cirugía incluso si el cáncer del paciente se propagó fuera del riñón. La extirpación del riñón también se puede realizar para aliviar síntomas, como sangrado y dolor.

Dependiendo de la etapa y de donde se encuentre el cáncer, así como de otros factores, en la cirugía se puede extirpar el cáncer junto con parte del tejido que rodea al riñón. A esto se le denomina nefrectomía parcial. Si se extirpa todo el riñón, el proceso es llamado nefrectomía radical.

La glándula suprarrenal es una glándula pequeña ubicada encima de cada riñón. También puede ser extirpada, junto con el tejido adiposo que rodea el riñón.

Vigilancia activa

Es una opción para algunos pacientes que presenten pequeños tumores de riñón. Se les denomina pequeños a aquellos tumores menores de 4 cm. Puede ser que al inicio no se les administre tratamiento y se observe el tumor atentamente para saber si crece. El tumor se extirpa o se trata de otra manera si crece rápidamente o crece más de 4 cm.

Este método se realiza con más frecuencia en pacientes de avanzada edad o que están débiles, ya que evita los riesgos del tratamiento. Por lo general, se realiza una biopsia antes de escoger vigilar el tumor para determinar si el crecimiento es realmente cáncer. Algunos de estos pequeños tumores renales resultan no ser cánceres.

La vigilancia de manera minuciosa de estos tumores por un tiempo ayuda a los médicos a decidir cuáles tumores renales tienen más posibilidades de ser cancerosos, según su patrón de crecimiento.

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Radioterapia

Este tratamiento hace uso de rayos de elevada energía para eliminar las células cancerosas. El tipo de radiación que a veces es usado para tratar el cáncer de riñón, conocido como radioterapia de rayos externos, enfoca la radiación desde una fuente fuera del cuerpo hacia el cáncer.

Lamentablemente, los cánceres de riñón no son muy sensibles a la radiación. La radioterapia se podría usar a veces para tratar el cáncer de riñón si un paciente no está lo suficientemente saludable como para realizarle una cirugía, aunque se podría evaluar primero otros tratamientos.

La radioterapia se usa con más frecuencia para paliar o calmar los síntomas del cáncer de riñón como el dolor, el sangrado o los problemas causados por la propagación del cáncer, especialmente a los huesos o al cerebro.

Terapia dirigida

Conforme los investigadores aprenden más sobre los cambios genéticos y moleculares en las células que ocasionan cáncer, ellos han desarrollado medicamentos más recientes que atacan a algunos de estos cambios. Estos medicamentos dirigidos son diferente a los que se usan en la quimioterapia convencional.

A veces, estos funcionan cuando los medicamentos convencionales de quimioterapia no son eficaces y, por lo general, presentan efectos secundarios distintos y no tan graves. Los medicamentos dirigidos están demostrando ser especialmente importantes en el cáncer de riñón, donde la quimioterapia no ha demostrado ser muy eficaz.

Estos medicamentos, por lo general, se emplean como tratamiento de primera línea contra los cánceres de riñón. Normalmente podrían reducir o disminuir el crecimiento del cáncer por un tiempo; sin embargo, no parece que ninguno pudiera en realidad curar el cáncer de riñón.

Inmunoterapia o terapia biológica

El objetivo de la terapia biológica es estimular el sistema inmunológico del cuerpo para ayudar a combatir o eliminar las células cancerosas. Los medicamentos de inmunoterapia principales utilizados contra el cáncer de riñón son las citosinas. Estas son versiones artificiales de proteínas naturales que activan el sistema inmunológico.

Las citocinas que se emplean con más frecuencia son la interleucina-2 y el interferón-alfa. Ambas citocinas podrían hacer que los cánceres de riñón se encojan en un pequeño porcentaje de pacientes.

Quimioterapia

La quimioterapia emplea medicamentos para contrarrestar el cáncer. Este tratamiento se administra en la vena o por vía oral en pastillas. Estos medicamentos ingresan a su sangre y llegan a todas las partes del cuerpo, lo que hace que sea potencialmente útil para el cáncer que se ha propagado a órganos más allá del riñón.

Desafortunadamente, las células cancerosas del riñón son usualmente resistentes a la quimioterapia y, por lo tanto, no es un tratamiento convencional para el cáncer de riñón. Se ha demostrado que algunos medicamentos de quimioterapia, tales como capecitabina y gemcitabina, ayudan a un pequeño número de pacientes.

Aun así, la quimioterapia, por lo general, solo se usa para el cáncer de riñón cuando ya se han tratado medicamentos dirigidos, inmunoterapia o ambos. Es importante que, a veces, se pueda emplear más de un tipo de tratamiento.

Es posible que el equipo de profesionales a cargo de su tratamiento incluya a distintos tipos de médicos, dependiendo de la etapa del cáncer y de sus opciones de tratamiento. Estos médicos podrían incluir:

  • Un urólogo. Cirujano que se especializa en el tratamiento de enfermedades del sistema urinario y también del sistema reproductor masculino.
  • Un oncólogo especialista en radioterapia. Médico que trata el cáncer con radioterapia.
  • Un médico oncólogo. Doctor que trata el cáncer con medicinas, como quimioterapia.

Puede que muchos otros especialistas también formen parte de su equipo de atención, como enfermeras, asistentes médicos, fisioterapeutas y otros profesionales de la salud.

Es muy importante hablar con el médico sobre todas sus opciones de tratamiento, así como de los posibles efectos secundarios que puedan presentarse. Si el tiempo lo permite, es una muy buena idea buscar una segunda opinión que le pueda ofrecer más información y ayudarle a sentirse bien sobre el plan de tratamiento que escoja.

dos riñones

¿Cómo se previene el cáncer de riñón?

La mejor manera en que se puede prevenir el cáncer renal consiste en evitar los factores de riesgo. Lo principal y lo más importante es adoptar una forma de vida saludable, siguiendo una dieta rica en frutas y verduras, realizando ejercicio y, sobre todo, prescindir del tabaco.

Para aquellas personas que tengan familiares cercanos afectados por este tipo de tumor o con patología renal crónica, se les recomienda realizar un seguimiento y también una ecografía periódicamente. Esto con el fin de poder detectar lo antes posible la presencia de alguna otra enfermedad asociada.

Sobre algunos factores de riesgo del cáncer de riñón, no se podrían tomar medidas preventivas, como la edad, ya que a partir de los 50 años es más frecuente. Asimismo, en cuanto al sexo, existe una mayor incidencia en los varones. De igual forma la raza, ya que su prevalencia es un poco más alta en las personas de raza negra.

También existen factores genéticos. El cáncer renal es más habitual en personas con familiares de primer grado afectados por este mal. Algunas otras patologías hereditarias poco comunes también podrían causar cáncer de riñón. En ese caso, deberían consultar con un especialista la conveniencia de someterse a pruebas de imagen periódicamente.

Se debe evitar dietas ricas en grasas y colesterol, igual que el tabaco. También el exceso de peso podría provocar trastornos hormonales que influyan sobre el riesgo de desarrollar la enfermedad. Otro factor de riesgo es la exposición a sustancias tóxicas en su lugar de trabajo, como el asbesto, el cadmio, el arsénico y ciertos herbicidas y derivados del petróleo.

programas oncologicos prevencion

 

Referencia:

Escudier, B. et al (2016). "Renal cell carcinoma: ESMO Clinical Practice Guidelines for diagnosos, treatment and follow-up". Annals of Oncology 27.