5 recomendaciones para vivir libre de estrés

Cada vez vivimos más apurados. Con el trabajo, la familia y las redes sociales, las enfermedades asociadas al estrés aumentan, ya que al no saber cómo manejarlo, resulta un factor de riesgo en el desarrollo de algunas enfermedades. ¿Cómo manejar el estrés en nuestras vidas? Sigue estas recomendaciones, ajusta tus rutinas y podrás disfrutar de una vida más plena y saludable.

1. Suelta el control

La ilusión de control es una de las causas principales del estrés. Es importante que evalúes tu vida, las cosas que haces en el día a día y cuáles son las causas de tu estrés. Identifica si algunas de esas situaciones podrían mejorar si decidieras soltar el control, delegar y confiarle la responsabilidad a otros.

 

Soltar el control también implica aprender a pedir ayuda cuando lo necesites. No esperes hasta que las circunstancias te sobrepasen. Expresa tus emociones oportunamente -antes de explotar- y haz cambios pequeños pero significativos en tus rutinas para liberar estrés.

5 recomendaciones para empezar el nuevo año libre de estres (3)

2. Haz tiempo para el ejercicio

Cuando sabes lo saludable que es el ejercicio y cómo te ayuda a liberar estrés y prevenir enfermedades es imperativo incorporarlo a tu día a día. Al menos unos 30 minutos diarios te alejarán del sedentarismo.

 

Reorganiza tu agenda y haz un espacio para caminar, bailar, patinar o, simplemente, tomar una clase cardiovascular. Tu cuerpo te lo agradecerá y tu mente estará cada vez más enfocada en lo que le corresponde, generando un efecto positivo en tu disminución de estrés.

pareja haciendo ejercicios

3. Comprométete a comer a las horas

Una de las primeras víctimas del estrés es la alimentación saludable. Las personas con un estilo de vida estresante suelen saltarse comidas o comer alimentos poco saludables porque no tienen tiempo de cocinar en casa o escogen la comida chatarra porque es más rápida de comprar y consumir.

 

Aprovecha el inicio de semana para hacer el propósito firme de comer mejor pero, sobre todo, comer a las horas. Una vez que acostumbras a tu cuerpo a no saltarse comidas y a darle a la alimentación sana el lugar que se merece en tu rutina, será más fácil escoger mejor lo que te llevas a la boca. Pon una alarma en tu celular para no saltarte las comidas y comprométete al 100% con el cambio.

grupo de amigos almorzando

4. Haz rutinas al despertarte y al dormir

Tener rutinas te ayuda a mantenerte a salvo del caos típico de la vida estresada. Las rutinas matutinas te ayudan a iniciar el día con buen pie y las nocturnas a descansar mejor. Las rutinas te ayudan a reducir el estrés porque dan una sensación de orden y te ayudan a ahorrar tiempo.

 

Por ejemplo, en las mañanas puedes hacer la siguiente rutina para liberar el estrés:

  1. Estiramientos sencillos apenas te levantes.
  2. Tomar un vaso de agua en ayunas.
  3. Culminar tu ducha con un chorro de agua fría para despertar tus sentidos.
  4. Evita revisar tu correo electrónico o tus redes sociales apenas abras los ojos. Dale a tu cerebro un espacio para entender que el día acaba de empezar.

 

En las noches, por otra parte, puedes apagar el celular o ponerlo en modo avión media hora antes de dormir para ir bajando las revoluciones del día. Date un baño de agua tibia y llévate una bebida caliente a la cama para darle a tu cuerpo la señal de que es hora de descansar.

mujer joven en el espejo

5. Empieza a meditar

Si crees que no tienes 15 minutos en el día para prestar atención a tu respiración y vaciar tus pensamientos, estás en problemas. La meditación es una de las técnicas más efectivas de manejo del estrés y lo único que necesitas es respirar.

 

Puedes tomarte 15 minutos al despertarte, en un break de la oficina o antes de acostarte pero es necesario que prestes atención a tu salud mental descargando las tensiones del día con una sesión corta de meditación.

hombre meditando con ojos cerrados

 

Estas recomendaciones sencillas están al alcance de todos. Como ves no se trata de grandes transformaciones sino de cambios pequeños y manejables que puedes incorporar progresivamente a tu rutina y comienza a liberarte del estrés.

 

Referencias:
 
Vissoci Reiche, Edna Maria et al (2004). Stress, depression, immune system, and cancer. The Lancet Oncology, Vol. 5