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03/09/2020 - Léelo en 10 min.

Cáncer linfático: conoce sus síntomas y tratamiento

Dr. Manuel Villarán
Gerente de Proyectos Médicos.

Un linfoma es una proliferación maligna de linfocitos, que son las células defensivas del sistema inmunitario. Por lo general, se desarrolla dentro de los ganglios linfáticos o de los nódulos; sin embargo, en ocasiones afecta también a otros tejidos como el bazo y el hígado.

¿Qué es el cáncer linfático?

El crecimiento de esta enfermedad realiza una merma en el funcionamiento del sistema inmunitario, que es más duro cuanto más se haya extendido el cáncer. Asimismo, si la médula ósea se ha visto afectada podría producirse anemia u otros cambios en las células de la sangre.

Te explicamos más sobre los tipos de cáncer linfático, sus síntomas y tratamiento.

Tipos de cáncer linfático

Existen 2 tipos de cáncer que se originan en el sistema linfático. El primero es la enfermedad de Hodgkin y el segundo, el linfoma no Hodgkin.

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Linfoma de Hodgkin

El linfoma de Hodgkin, también llamado enfermedad de Hodgkin, es un tipo de cáncer que está incluido en el grupo de los linfomas malignos. Un linfoma es un tumor maligno que se desarrolla en el sistema linfático, que forma parte del sistema inmunológico.

Entre los llamados órganos linfoides se encuentran, por ejemplo, los ganglios linfáticos, el bazo y las amígdalas. Los linfomas podrían aparecer en cualquier órgano con tejido linfático. La enfermedad de Hodgkin, sin embargo, se inicia prácticamente siempre en los ganglios linfáticos.

linfoma de hodgkin

Las células del tejido linfático, de las que descienden todos los linfomas de Hodgkin, se conocen como linfocitos. Los linfocitos son un tipo de glóbulos blancos que intervienen en las defensas inmunitarias.

Linfoma no Hodgkin

El linfoma no Hodgkin corresponde al grupo de linfomas malignos. Por definición, todos aquellos linfomas malignos que no son el linfoma Hodgkin se denominan como linfoma no Hodgkin. Solo es posible diferenciarlos a través de un estudio histológico.

El linfoma no Hodgkin se inicia en las células del tejido linfoide, conocidos como linfocitos. Estas células corresponden al grupo de los glóbulos blancos y son responsables de la defensa del sistema inmunitario.

Existen dos tipos de linfocitos que desarrollan labores distintas en el sistema inmunitario: linfocitos T y B. En los linfocitos B, el linfoma no Hodgkin se da en el 90 % de los casos y, en los linfocitos T, en el 10 %. Dependiendo de cómo sea de maligno, sus características histológicas y a qué velocidad se extiende, se tratará de un tumor leve o agresivo.

tipos de cancer linfatico

¿Cómo se ocasiona el cáncer linfático?

Hasta la actualidad no se conocen las causas que desatan un linfoma, salvo en algunas ocasiones en las que se asocia con una infección originada por bacterias como Helicobacter pylori y borrelia o por virus como el Epstein-Barr.

Los expertos vinculan también el linfoma a factores como los insecticidas, las radiaciones ionizantes y los tintes del cabello, sin que se hayan podido extraer evidencias concluyentes.

Enfermedad de Hodgkin: causas

Hasta el momento no se conocen las causas del linfoma de Hodgkin. Se supone que existe un vínculo con determinadas infecciones víricas, ya que en casi el 40% al 60% de los pacientes se detecta la presencia del virus de Epstein-Barr.

Así mismo, los pacientes que sufren la enfermedad del sida desarrollan muchas veces un linfoma de Hodgkin, lo que parece reconfirmar la idea de que las infecciones víricas o una inmunodeficiencia favorecen su desarrollo.

La enfermedad de Hodgkin se inicia a partir de células anormales degeneradas del sistema linfático. Desde el punto de vista bioquímico, como posibles factores de la alteración de las células se contempla la activación de genes cancerosos, también denominados oncogenes celulares, y la pérdida de genes que evitan el desarrollo de cánceres.

Puesto que en algunas ocasiones aisladas el linfoma de Hodgkin se presenta con mayor repetición dentro de una misma familia, los factores hereditarios también pueden participar en su crecimiento.

Linfoma no Hodgking: causas

Aún no se conocen las causas del linfoma no Hodgkin, pero existen diversos factores que elevan el riesgo de padecerlo. Los factores de riesgo corresponden a determinadas infecciones virales:

  • Daños del genoma. Ciertos linfomas no Hodgkin son ocasionados por daños en el material genético que se podrían originar a lo largo del curso de la vida en los cromosomas. Un factor posible de daño en el ADN es la exposición a la radiación radiactiva.
  • El virus de Epstein-Barr. Las infecciones con este agente patógeno bien podrían ocasionar el linfoma de alto grado conocido como linfoma de Burkitt.

linfoma no hodkin causas


  • VIH. Las personas infectadas que se encuentran en un estado avanzado del VIH tienen un mayor riesgo de sufrir linfoma no Hodgkin.
  • La infección con Helicobacter pylori. Si la mucosa gástrica sufre inflamación crónica debido a esta bacteria se da un elevado riesgo de desencadenar un linfoma maligno del tejido linfoide.
  • Sustancias químicas. Algunas sustancias como el benceno y otros disolventes orgánicos (como los insecticidas, los fungicidas y los pesticidas) podrían colaborar al desarrollo de un linfoma no Hodgkin.
  • El tabaco. Así como en el resto de cánceres, las personas que fuman tienen un riesgo elevado de contraer la enfermedad.
  • La vejez. Por lo general, conforme pasan los años se incrementa el riesgo de padecer linfoma no Hodgkin. La edad media de desarrollo del cáncer en hombres es alrededor de los 66 años de edad, mientras que, en las mujeres, es cerca de los 70.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer linfático?

Generalmente, los linfomas se muestran como ganglios linfáticos incrementados de tamaño que, cuando brotan en zonas accesibles como la ingle, las axilas o en el cuello, se podrían palpar evidenciando su tamaño incrementado. Estos bultos no suelen ser dolorosos.

Cuando se manifiestan en zonas menos accesibles como el abdomen, podrían pasar desapercibidos, por lo que el diagnóstico es aún mucho más difícil y solo se obtiene cuando se presentan otros síntomas que exigen realizar estudios más completos.

Estos síntomas de cáncer linfático bien podrían ser fiebre superior a los 38 grados, abundante sudoración nocturna hasta llegar al punto de empapar la ropa y pérdida inexplicable de peso. Asimismo, los pacientes podrían experimentar otras manifestaciones locales como agrandamiento del bazo, lo que se conoce como esplenomegalia.

Síntomas de la enfermedad de Hodgkin

El linfoma de Hodgkin es una enfermedad maligna de evolución paulatina que, por lo general, no suele causar síntomas. El único síntoma que suele manifiestarse es la presencia de ganglios linfáticos inflamados pero sin dolor.

A menudo, en la enfermedad de Hodgkin se ven afectados los ganglios de las siguientes regiones anatómicas: axilas, zona lateral del cuello, ingle, mediastino (situado en el tórax) y pulmones. Lo más común es que los ganglios linfáticos de la zona del cuello sean los primeros en ser afectados.

linfoma de hodgkin sintomas

Además de la inflamación de los ganglios, los síntomas del linfoma de Hodgkin pueden ser tales como sudoración nocturna, fiebre, pérdida de peso injustificada, debilidad general y tos durante más de dos semanas.

La enfermedad de Hodgkin suele extenderse desde los ganglios afectados originalmente hasta otros ganglios linfáticos y el bazo. En estados avanzados, este tipo de linfoma podría diseminarse a través de los vasos sanguíneos a órganos no linfoides como los huesos o el hígado.

De esta forma, el linfoma de Hodgkin podría comprometer prácticamente a todos los órganos del cuerpo. Como consecuencia de ello, el paciente podría presentar los siguientes síntomas:

  • Hepatomegalia y esplenomegalia.
  • Infiltraciones dolorosas del esqueleto, posiblemente acompañadas de fracturas óseas.
  • Síntomas neurológicos como parálisis o parestesia derivados de la compresión de la médula espinal.
  • Infiltración de la médula ósea con disminución de la hematopoyesis.

Síntomas del linfoma no Hodgkin

El linfoma no Hodgkin podría presentar diferentes síntomas, aunque dependen del lugar donde se encuentre. La rapidez con la que aparecen las molestias dependen del grado de la enfermedad.

El linfoma no Hodgkin indolente, también conocido como de bajo grado, se desarrolla lentamente, mientras que un linfoma no Hodgkin agresivo, de alto grado, se extiende velozmente y se hace notorio bastante pronto.

El síntoma principal del linfoma no Hodgking es la inflamación sin dolor de los ganglios linfáticos. Asimismo, dependiendo de la zona del cuerpo que ha sido afectada, podría causar los siguientes síntomas:

  • Fastidio a consecuencia del estrechamiento y el desplazamiento de las vías respiratorias superiores y congestión venosa de la garganta.
  • Fallo del nervio craneal cuando afecta al sistema nervioso central.
  • Dolor de cabeza y dolor abdominal.
  • Trastornos del tracto gastrointestinal si se trata de un linfoma del abdomen.

Asimismo, se pueden dar otros signos como la inflamación del bazo o el hígado. En esas ocasiones, el linfoma no Hodgkin podría presentar síntomas generales como pérdida de peso, fiebre sin motivo aparente, sudoración nocturna, cansancio y debilidad.

Tratamiento del cáncer linfático

Es de suma importancia realizar un diagnóstico preciso y un buen estudio de extensión de la enfermedad, el cual permitirá tener todos los datos necesarios para elegir el tratamiento más adecuado.

Hasta el momento es cada vez mayor el conocimiento de los linfomas, así como la investigación con nuevas moléculas y otras modalidades terapéuticas que ofrecen expectativas alentadoras. Los tratamientos más usados son los siguientes:

  • La quimioterapia convencional.
  • La combinación de la quimioterapia junto con la radioterapia.
  • El trasplante hematopoyético.
  • Agentes alquilantes, que atacan de inmediato al ADN para evitar la reproducción de las células cancerosas.

cancer linfatico tratamiento

Pero una vez concluido el tratamiento, pueden presentarse tres escenarios:

  • El paciente es refractario, lo que quiere decir que el tratamiento no funciona y el enfermo debe pasar a un tratamiento de rescate.
  • El paciente produce una respuesta parcial al tratamiento.
  • El paciente presenta una respuesta total al tratamiento.

¿Cómo se previene el cáncer linfático?

En la actualidad no se sabe cómo prevenir el crecimiento de un linfoma. Los especialistas enfatizan que llevar un estilo de vida saludable puede aminorar el riesgo de padecer este tipo de cáncer; sin embargo, no se ha podido establecer un vínculo directo.

A menudo, los expertos recomiendan evitar el tabaquismo, la obesidad y los factores de riesgo cardiovascular. En caso de crecimiento de un linfoma, un paciente sin comorbilidades tiene más probabilidades de éxito de superar un tratamiento tan agresivo como la quimioterapia.

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Referencias:

Roman, Eve y Smith, Alexandra G (2011). "Epidemiology of lymphomas". Histopathology. 58, 4-14.


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