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¿Cuándo se recomienda extirpar un lunar?

Dra. Karina Aliaga Llerena

Médico Oncólogo. Jefe de Unidad de Guías de Práctica Clínica AUNA. Posgrado en Evaluación de Tecnologías Sanitarias.

Todos tenemos lunares; sin embargo, algunas personas presentan más lunares que otras. Por lo general, esto no conlleva algún problema ni riesgo. No obstante, en ciertos casos, un lunar puede dar lugar a un cáncer de piel.

Los más comunes son el carcinoma basocelular, que se origina a partir de las células basales, y el carcinoma espinocelular, que se origina a partir de los queratinocitos. A estos tipos de cánceres se les denomina cánceres de la piel no melanoma.

 

Cuando extirpar un lunar

 

En cambio, el melanoma es un tipo de cáncer que se origina en los melanocitos. No es tan común como el carcinoma basocelular o el carcinoma espinocelular, pero es mucho más grave.

Debido a esto, ha surgido una pregunta: ¿extirpar lunares puede prevenir el cáncer? Esta interrogante debe abordarse con cuidado, ya que la respuesta dependerá del tipo de lunar al que nos refiramos. 

En este artículo vamos a profundizar en este tema, abordando las características de un lunar común y luego las de lunares cancerosos que ameritarían ser extirpados y si esto efectivamente evita la aparición del cáncer de piel.

¿Qué es un lunar común?

Un lunar común es un tumor en la piel que se forma cuando las células pigmentadas (melanocitos) crecen agrupadas1. Algunos lunares pueden estar presentes al momento de nacer, pero la mayoría aparece durante la infancia o la juventud. La aparición de lunares comunes es inevitable, pues está genéticamente determinada.

medico examinando un lunar

La mayoría de los adultos presentan de 10 a 40 lunares comunes, algunos de los cuales pueden cambiar de aspecto o desaparecer con el tiempo2. Estos tumores, usualmente, se encuentran arriba de la cintura en zonas expuestas al sol. Rara vez se encuentran en el cuero cabelludo, en los senos o en los glúteos.

programas oncologicos cancer de mama

Los lunares comunes suelen presentar ciertas características distinguibles en cuanto color, forma y tamaño:

  • Color y textura. Los lunares pueden ser marrones, color canela, negros, rojos, azules o rosados. Pueden ser suaves, arrugados, planos o tener relieve. Les puede crecer vello.
  • Forma. La mayoría de los lunares son ovalados o redondos, con un borde bien definido.
  • Tamaño. Casi siempre, los lunares tienen alrededor de 6 milímetros de diámetro. Rara vez, los lunares de nacimiento se agrandan y llegan a abarcar amplias zonas del rostro, del torso o de una extremidad.

Los lunares comunes se diferencian de los lunares atípicos, también llamados “nevos displásicos”. De este tipo de lunares nos vamos a ocupar a continuación.

Nevo displásico

El término médico para los lunares es nevos. Un nevo displásico es un tipo de lunar de diferente apariencia al de un lunar común. 

Este lunar atípico puede ser más grande que un lunar común (más de 5 milímetros de ancho) y su color, superficie y bordes pueden ser diferentes. Usualmente, es plano con una superficie lisa, ligeramente escamosa o arenosa, y tiene bordes irregulares que pueden desvanecerse en la piel de alrededor. Además, suele ser hereditario.

Un nevo displásico puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero se observa con más frecuencia en zonas expuestas al sol, como en la espalda.

medico observando un lunar con una lupa

Un nevo displásico representa un factor de riesgo del cáncer de piel. Los expertos aseguran que la posibilidad de presentar melanoma es casi 10 veces mayor para alguien con más de 5 de estos lunares que para alguien que no presenta ninguno3

A pesar de estos datos, la mayoría de nevos displásicos no se convierten en melanoma y se mantienen estables al pasar el tiempo.

¿Extirpar el lunar evita la aparición del cáncer?

Por lo general, no se recomienda la extirpación rutinaria de un gran número de lunares como forma de prevención del melanoma4. Una razón es que muy pocos nevos displásicos o lunares comunes se convierten en cáncer de piel. 

Otro motivo es que, aun cuando se extirpen todos los lunares de la piel, no se impediría la formación del melanoma, debido a que este puede formarse como una nueva zona coloreada en la piel. Por esa razón, los médicos usualmente extirpan solo un lunar que cambia o una zona nueva coloreada de la piel.

Si una persona tiene muchos lunares, se recomienda exámenes de rutina minuciosos realizados por un dermatólogo, al igual que los autoexámenes mensuales de la piel.

¿Cuándo se extirpa un lunar?

Los cambios en un lunar (como su tamaño, forma, color o textura) pueden sugerir que un melanoma se está desarrollando5. Solo si se trata de lunares malignos, el médico realizará una cirugía para sacarlos. 

cirujano extirpando un lunar

Con frecuencia, los lunares cancerosos tienen más de 6 milímetros de ancho. Además, tienden a tener un color disparejo. Pueden presentar tonos de negro, castaño y tostado. Pueden tener también zonas de blanco, gris, rojo, rosado o azul. 

Tienen forma irregular y asimétrica (la forma de una mitad no es igual a la de la otra mitad). Finalmente, un lunar canceroso puede agrietarse y verse raspado, endurecerse o hacerse abultado, exudar o sangrar.

Extirpar un lunar es un procedimiento rápido y, por lo general, ambulatorio. El médico anestesia la zona del lunar y lo corta junto con un margen de piel sana si es necesario.

 

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