Recibe información valiosa para tu salud
Obtén los mejores consejos y tips para prevenir el cáncer y llevar una vida sana
Entendiendo el cáncer
Cáncer de Mama
Cáncer de Cuello Uterino
Cáncer de Pulmón
Cáncer de Piel
Cáncer de Próstata
Ver todos
Salud de la mujer
Fibroadenoma de Mama: Qué Debes Saber al Respecto
Lectura de 5 minuto(s)
Cáncer de Mama
Mastectomía: Qué Debes Saber de Este Procedimiento
Lectura de 5 minuto(s)
Cáncer de cuello uterino
Tratamiento del Cáncer de Cuello Uterino: ¿cómo se aborda esta enfermedad?
Lectura de 20 minuto(s)
Cáncer de cuello uterino
¿El Papiloma Humano Tiene Cura?: La Respuesta
Lectura de 4 minuto(s)
Cáncer de Pulmón
¿Cómo dejar de Fumar?: lo que necesitas saber
Lectura de 7 minuto(s)
Cáncer de Pulmón
Cuáles son las Consecuencias de la Nicotina para la Salud
Lectura de 3 minuto(s)
Recibe información valiosa para tu salud
Obtén los mejores consejos y tips para prevenir el cáncer y llevar una vida sana
¡Gracias por suscribirte!
Tu salud es nuestra prioridad. Protégete con nuestros exclusivos programas oncológicos.
Cuéntanos, ¿qué deseas buscar?
Lectura de 15 minuto(s)
Entidad oncológica especializada en prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer.
Escuchar en una consulta que en una tomografía “se ha encontrado un nódulo en el pulmón” suele generar mucha preocupación. Es natural que una de las primeras ideas sea el cáncer. Sin embargo, la evidencia muestra que la mayoría de los nódulos pulmonares son benignos y se relacionan con cicatrices, infecciones pasadas u otras causas no cancerosas.
Aun así, la presencia de un nódulo amerita una evaluación cuidadosa por parte del equipo médico. Un seguimiento adecuado permite distinguir qué lesiones necesitan solo control con imágenes y cuáles requieren estudios adicionales o tratamiento. En esta nota te explicamos, con un lenguaje claro y basado en la evidencia, qué es un nódulo pulmonar, por qué aparece y cómo se estudia y trata.
Desde el punto de vista médico, un nódulo pulmonar es una pequeña “mancha” o área redondeada en el pulmón, de hasta 3 centímetros de diámetro, rodeada de tejido pulmonar normal y que no se asocia a colapso del pulmón, líquido en la pleura ni ganglios agrandados.
En las imágenes (radiografía o, sobre todo, tomografía), el nódulo se ve como un punto o “sombra” bien delimitada. Puede ser único (nódulo pulmonar solitario) o aparecer junto a otros nódulos en distintos sectores del pulmón.
Algunos aspectos clave:
● La mayoría de los nódulos pulmonares se detectan de manera incidental, es decir, cuando se realiza un estudio de tórax por otro motivo (por ejemplo, por un chequeo, un dolor de espalda o una cirugía de otra área).
● En muchos casos, la persona no tiene síntomas; el nódulo es un hallazgo inesperado.
● Aunque algunos nódulos pueden corresponder a un cáncer de pulmón en estadio inicial o a metástasis de otro cáncer, la mayoría son lesiones benignas.
Por todo esto, encontrar un nódulo pulmonar no significa automáticamente tener cáncer, pero sí es una señal de que se requiere una evaluación ordenada, con criterios basados en guías clínicas y en la historia de cada persona.
Las causas de un nódulo pulmonar pueden agruparse, de manera general, en benignas y malignas. Estudios recientes estiman que solo una minoría de nódulos incidentales corresponde a cáncer; muchas veces se trata de cicatrices de procesos antiguos.
Entre las causas benignas más frecuentes se encuentran:
● Infecciones previas: por ejemplo, tuberculosis, histoplasmosis u otras infecciones que dejan pequeñas cicatrices calcificadas en el pulmón.
● Inflamación crónica o enfermedades autoinmunes: como artritis reumatoide o granulomatosis, que pueden producir nódulos inflamatorios.
● Hamartomas y otras lesiones benignas: son “crecimientos” desorganizados de tejido pulmonar, grasoso o cartilaginoso, que no tienen comportamiento canceroso.
● Cicatrices posteriores a neumonías u otros cuadros respiratorios.
En el grupo de causas malignas, el nódulo puede deberse a:
● Cáncer de pulmón de células no pequeñas o microcítico, en estadios iniciales, cuando el tumor aún es pequeño (≤ 3 cm).
● Metástasis pulmonares de otros cánceres (por ejemplo, mama, colon, melanoma u otros).
El riesgo de que un nódulo sea canceroso aumenta cuando se combinan ciertos factores, como:
● Edad mayor.
● Tabaquismo actual o pasado intenso.
● Antecedente de cáncer previo.
● Exposición laboral a sustancias como asbesto, radón o sílice.
● Antecedentes familiares de cáncer de pulmón.
El equipo médico integra estos factores con las características del nódulo en las imágenes para estimar la probabilidad de malignidad y decidir los pasos a seguir.
Además de su causa, los nódulos se clasifican según su aspecto radiológico y su comportamiento en el tiempo. Esta clasificación ayuda a estimar el riesgo de cáncer y a definir la necesidad de controles, estudios adicionales o tratamiento.
De manera simplificada, se pueden describir:
Según su probabilidad de origen:
● Nódulos probablemente benignos: suelen ser pequeños, con bordes lisos, algunas veces calcificados de un modo típico (por ejemplo, en “palomita de maíz”), y no muestran cambios a lo largo de los controles de imagen. Suelen corresponder a cicatrices o lesiones infecciosas antiguas, hamartomas u otros procesos no cancerosos.
● Nódulos con riesgo intermedio o alto de malignidad: pueden tener bordes irregulares o espiculados (“en punta”), densidad heterogénea o patrón en vidrio esmerilado persistente. Su tamaño y forma, junto con los antecedentes de la persona, orientan hacia un mayor riesgo de cáncer.
Según su densidad en la tomografía:
● Nódulos sólidos: opacidades completas, de aspecto compacto. Algunos con determinadas características pueden requerir solo control, mientras que otros ameritan estudios más invasivos.
● Nódulos subsólidos o en vidrio esmerilado: muestran áreas menos densas, como una “nubecita” en el pulmón. Una parte de ellos está relacionada con ciertos tipos de cáncer de crecimiento lento, por lo que las guías recomiendan un seguimiento prolongado.
Las guías internacionales (como las recomendaciones de la Fleischner Society y documentos de consenso recientes de la American Association for Thoracic Surgery (AATS)) enfatizan que no se debe tomar una decisión solo por el tamaño, sino por la combinación de tamaño, forma, densidad, crecimiento en el tiempo y factores de riesgo personales.

En la mayoría de los casos, los nódulos pulmonares no producen síntomas, sobre todo cuando son pequeños. Por eso, a menudo se descubren de forma accidental en una radiografía o tomografía solicitada por otro motivo.
Sin embargo, en algunas personas pueden presentarse síntomas relacionados con el nódulo o con la enfermedad que lo origina. No son específicos, pero es importante prestarles atención, especialmente si persisten:
● Tos que no mejora o que cambia de patrón.
● Dificultad para respirar o sensación de falta de aire.
● Dolor torácico, sobre todo si es persistente o se relaciona con la respiración profunda.
● Pérdida de peso involuntaria o falta de apetito.
● Tos con sangre.
Es recomendable consultar al equipo de salud:
● Si se ha detectado un nódulo pulmonar en una imagen y aún no se ha explicado el plan de estudio o seguimiento.
● Si se tienen factores de riesgo importantes para cáncer de pulmón (como tabaquismo de larga data) y aparecen síntomas respiratorios persistentes.
● Si se participa en un programa de tamizaje de cáncer de pulmón con tomografía de baja dosis y se recibe un informe con hallazgos que generan dudas.
Ante estas situaciones, el profesional revisará la historia clínica, examinará los estudios de imagen y, de ser necesario, pedirá pruebas adicionales o derivará a neumología, oncología o cirugía de tórax.
El diagnóstico de un nódulo pulmonar no se centra solo en “ver la mancha”, sino en comprender qué significa. Para ello, el equipo médico combina la información clínica de la persona con técnicas de imagen y, en algunos casos, con biopsias.
Los pasos más habituales incluyen:
1. Historia clínica y examen físico
Se revisan antecedentes de tabaquismo, exposición laboral, enfermedades previas, historia de cáncer, síntomas actuales y hallazgos del examen físico. Esta información permite estimar un riesgo bajo, intermedio o alto de malignidad.
2. Estudios de imagen
● Tomografía computarizada (TC) de tórax: es la herramienta principal para evaluar un nódulo pulmonar. Permite medir con precisión el tamaño, observar la forma, la densidad, la presencia de calcificaciones y comparar con estudios anteriores.
● Tomografía de baja dosis en contextos de tamizaje de cáncer de pulmón, en poblaciones de alto riesgo, según guías de la American Cancer Society (ACS) y otras sociedades científicas.
● Tomografía por emisión de positrones (PET-TC): se utiliza en nódulos de tamaño y características que permiten valorar el metabolismo del tejido. Un mayor consumo de glucosa puede sugerir un riesgo más alto de malignidad, aunque no es específico.
3. Modelos de estratificación de riesgo
Existen calculadoras y modelos clínico-radiológicos (como los modelos de Brock o Herder) que integran edad, antecedentes de tabaquismo, características del nódulo y otros datos para estimar la probabilidad de cáncer. Estos modelos ayudan a decidir si es mejor observar, repetir la tomografía o indicar una biopsia.
4. Biopsia o procedimientos diagnósticos invasivos
En nódulos con riesgo intermedio o alto, o cuando las imágenes no permiten concluir, se puede recomendar obtener una muestra de tejido para estudio patológico. Las opciones incluyen:
● Biopsia percutánea guiada por TC, realizada por un equipo de radiología intervencionista.
● Broncoscopia con técnicas avanzadas (navegación o ultrasonido endobronquial) para llegar a zonas más profundas del pulmón.
● Cirugía torácica mínimamente invasiva (por ejemplo, videotoracoscopia), que permite extirpar el nódulo y, al mismo tiempo, tratarlo si resulta maligno.
En algunas personas, después de valorar el riesgo, la mejor decisión es no realizar una biopsia inmediata, sino controlar el nódulo con tomografías en intervalos definidos. El objetivo es detectar cualquier cambio en tamaño o aspecto que pueda sugerir comportamiento maligno.
No todos los nódulos requieren el mismo abordaje. El tratamiento depende de la probabilidad de malignidad, del tamaño y tipo del nódulo, de su comportamiento en el tiempo y del estado general de la persona. De forma general se considera:
Es la opción más frecuente cuando el nódulo tiene características benignas o el riesgo de cáncer es bajo. Se programan tomografías de control a intervalos que pueden variar entre meses y algunos años, de acuerdo con las guías internacionales.
Cuando el nódulo tiene alta probabilidad de malignidad o ya se ha confirmado que es un cáncer localizado, la cirugía para extirparlo suele ser el tratamiento de elección. Dependiendo del caso, puede realizarse una resección pequeña (segmentectomía o resección en cuña) o una lobectomía, muchas veces con técnicas mínimamente invasivas. Estudios recientes señalan que los nódulos menores de 2 cm detectados a tiempo pueden ser curables con cirugía en un alto porcentaje de casos.
Para algunas personas que no pueden operarse por condiciones médicas asociadas, la radioterapia altamente dirigida (SBRT) se ha consolidado como una alternativa efectiva para tratar nódulos malignos localizados.
Si el nódulo corresponde a una forma de cáncer de pulmón más avanzada o a metástasis, el tratamiento puede incluir quimioterapia, inmunoterapia o terapias dirigidas, definidos según el tipo específico de tumor y su extensión, siguiendo guías internacionales del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) y otras sociedades oncológicas.
Es importante destacar que no existen tratamientos caseros, suplementos, remedios naturales ni terapias de bienestar capaces de “disolver” o curar un nódulo pulmonar. Prácticas como ejercicios de respiración, técnicas de relajación o apoyo emocional pueden aportar bienestar y ayudar a manejar la ansiedad, pero no reemplazan la evaluación ni el tratamiento médico.

El seguimiento de un nódulo pulmonar es una parte central de su manejo. En la práctica, muchas decisiones consisten justamente en cómo y cada cuánto vigilarlo, más que en iniciar un tratamiento inmediato.
Las guías de la Fleischner Society, revisiones recientes y documentos de consenso recomiendan intervalos de control diferentes según el tamaño, tipo de nódulo (sólido, sub-sólido, vidrio esmerilado), número de nódulos y riesgo individual de la persona.
En términos generales:
● Los nódulos muy pequeños y sin factores de riesgo importantes pueden requerir controles menos frecuentes o, en algunos casos, no necesitar seguimiento prolongado.
● Los nódulos de mayor tamaño, con bordes irregulares o con características sugestivas de malignidad se vigilan de forma más cercana o se estudian con PET-TC y biopsia, en lugar de esperar.
● Algunos nódulos subsólidos o en vidrio esmerilado requieren seguimiento por un periodo más largo (varios años), porque pueden corresponder a cánceres de crecimiento lento.
Desde la perspectiva de la persona, el seguimiento implica:
● Cumplir con las fechas de tomografía indicadas.
● Mantener una comunicación clara con el equipo de salud para resolver dudas.
● Informar cualquier síntoma nuevo o que empeore (por ejemplo, tos persistente, dificultad para respirar, pérdida de peso).
En paralelo, el equipo médico puede recomendar acciones preventivas basadas en la evidencia, como dejar de fumar, participar en programas de tamizaje de cáncer de pulmón cuando corresponda y mantener al día otros chequeos de salud.
No. La mayoría de los nódulos pulmonares no son cancerosos. Muchos corresponden a cicatrices de infecciones antiguas, lesiones inflamatorias o tumores benignos. Aun así, necesitan ser evaluados para descartar un cáncer en etapa temprana.
La ausencia de síntomas es muy común en los nódulos pulmonares. Esto no significa que puedas ignorar el hallazgo, pero tampoco implica alarmarse. Lo más importante es seguir el plan de evaluación y controles que defina tu equipo médico.
Los estudios recientes indican que los nódulos son relativamente frecuentes en programas de tamizaje de cáncer de pulmón y en tomografías realizadas por otros motivos. Solo una fracción pequeña de estos nódulos resulta ser cáncer.
Cuando se decide observar un nódulo con tomografías seriadas, es porque la probabilidad de que sea maligno es baja o intermedia y el balance entre riesgos y beneficios favorece esta conducta. El objetivo del seguimiento es detectar cualquier cambio a tiempo para intervenir si es necesario.
Además de seguir las indicaciones médicas, existen medidas con fuerte respaldo científico para proteger la salud pulmonar, como evitar el tabaco (activo y pasivo), reducir la exposición a contaminantes, vacunarse según el calendario recomendado y mantener controles de salud regulares. Estas acciones son complementarias y no sustituyen la evaluación específica del nódulo.
En resumen, un nódulo pulmonar es un hallazgo relativamente frecuente que puede generar preocupación, pero que en la mayoría de los casos no es sinónimo de cáncer. Contar con un equipo médico que acompañe el proceso, explique cada paso y fundamente las decisiones en guías internacionales y evidencia actualizada es clave para vivir este camino con mayor tranquilidad y seguridad.
En resumen, un nódulo pulmonar es un hallazgo relativamente frecuente que puede generar inquietud, sin que en la mayoría de los casos signifique un diagnóstico de cáncer. Tener un equipo médico que acompañe cada paso, explique con claridad cada evaluación y apoye las decisiones con guías internacionales y evidencia actualizada favorece que este tránsito se viva con mayor confianza y seguridad.
Si deseas realizar una evaluación especializada o acceder a imágenes de alta resolución, te recordamos que en Oncosalud está disponible el servicio “Apoyo al Diagnóstico” para imágenes de tórax y procedimientos de seguimiento que pueden ayudarte a entender en profundidad tu situación.
Bibliografía:
American Cancer Society. Nódulos pulmonares.
https://www.cancer.org/es/cancer/tipos/cancer-de-pulmon/deteccion-diagnostico-clasificacion-por-etapas/nodulos-pulmonares.html
American Cancer Society. Guía sobre el cáncer de pulmón.
https://www.cancer.org/es/cancer/tipos/cancer-de-pulmon.html
RadiologyInfo (Radiological Society of North America / American College of Radiology). Nódulos de pulmón – diagnóstico y tratamiento.
https://www.radiologyinfo.org/es/info/lung-nodules
RadiologyInfo. Nódulo pulmonar indeterminado detectado incidentalmente.
https://www.radiologyinfo.org/es/info/acs-incidental-pulmonary-nodule
StatPearls / NCBI Bookshelf. Solitary Pulmonary Nodule.
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK556143/
Langan RC, Goodbred AJ. Pulmonary Nodules: Common Questions and Answers. American Family Physician. 2023.
https://www.aafp.org/pubs/afp/issues/2023/0300/pulmonary-nodules.html
University Hospitals Sussex NHS Foundation Trust. Information about lung nodules.
https://www.uhsussex.nhs.uk/wp-content/uploads/2023/06/Information-about-lung-nodules.pdf
ABUHB NHS. Solitary pulmonary nodules – patient information leaflet.
https://abuhb.nhs.wales/files/patient-information-leaflets1/breathing-respiratory/solitary-pulmonary-nodules-nhh-pdf/
Royal Papworth Hospital NHS. Pulmonary (lung) nodules – patient guide.
https://royalpapworth.nhs.uk/application/files/1716/1658/3207/PI_209_Pulmonary_lung_nodules_-_v1.2.pdf
Mayo Clinic. Nódulos pulmonares: ¿Pueden ser cancerosos?
https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/lung-cancer/expert-answers/lung-nodules/faq-20058445
Mayo Clinic Health System. Understanding lung nodules & treatment.
https://www.mayoclinichealthsystem.org/hometown-health/speaking-of-health/understanding-lung-nodules
Glandorf J, Vogel-Claussen J. Incidental pulmonary nodules – current guidelines and open questions. Fortschr Röntgenstr. 2024.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38065544/
Barta JA et al. Optimizing strategies for lung nodule evaluation and management.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11585346/
Al Balushi J et al. Advancements in Diagnosis, Follow-up, and Management of Solitary Pulmonary Nodules: A Comprehensive Review. Int J Pulmonol Respir Sci. 2024.
https://juniperpublishers.com/ijoprs/IJOPRS.MS.ID.555708.php
Wolf AMD et al. Screening for lung cancer: 2023 guideline update from the American Cancer Society.
https://acsjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.3322/caac.21811
Das A et al. Prevalence of pulmonary nodules detected incidentally on CT.
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/imj.16502
Csiki E et al. The Effectiveness of SBRT for Solitary or Synchronous Pulmonary Nodules.
https://www.mdpi.com/2227-9059/13/10/2534
Entidad oncológica especializada en prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer.
Etiquetas:
¡Sigue cuidando de ti! Descubre los beneficios de nuestros programas de salud.
¡Tu bienestar es nuestra prioridad!
Auna 2022 - Todos los derechos reservados