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11/10/2021 - Léelo en 3 min.

Dolor de Espalda Baja: Causas y Tratamiento

Oncosalud
Entidad oncológica especializada en prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer.

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Casi todas las personas sufren de dolor de espalda baja en algún punto de sus vidas. Por tal razón, es considerado una de las razones más comunes para asistir al médico. 

El dolor de espalda baja usualmente comienza por debajo de la caja torácica, denominada zona lumbar.

Este tipo de dolor puede tener distintas características. 

Puede ser constante o intermitente, empeorar al hacer ciertos movimientos, aparecer repentinamente o ser crónico y de larga duración. 

Incluso, puede extenderse hacia otras partes del cuerpo, como las piernas.

La mayoría de los dolores de espalda baja se encuentran asociados a una lesión previa y desaparecen de forma espontánea en una semana o dos. 

Sin embargo, también puede ser el resultado de algunas enfermedades o condiciones relacionadas con la columna ósea, discos vertebrales, nervios, etc.

Posibles causas del dolor de espalda baja

La espalda baja está compuesta por diversas estructuras, como músculos, ligamentos, tendones, discos, huesos, nervios e incluso los riñones.

Si existe algún problema con cualquiera de estas estructuras, el resultado será dolor de espalda baja. 

Es por esto que las causas de este tipo de dolor son tan diversas.

No obstante, la mayoría de las veces el daño es ocasionado por tensiones o esfuerzos producto de lesiones. Rara vez es el signo de un problema grave de salud.

Algunas de las causas más comunes del dolor de espalda baja son: 

  • Lesiones: que produzcan tensión muscular o de los tendones y espasmos musculares.
  • Rotura de discos: si los discos se encuentran abultados o rotos, no es posible amortiguar entre las vértebras, ejerciendo presión en los nervios.
  • Hernia discal: de igual forma causan dolor al ejercer presión sobre los nervios.
  • Artritis: esta enfermedad puede reducir el espacio de la médula espinal, causando dolor.
  • Escoliosis: la curvatura anormal de la columna vertebral puede producir dolor de espalda.
  • Osteoporosis: si los huesos se encuentran porosos es posible que sean propensos a fracturas.
  • Problemas renales: debido a la ubicación de los riñones, es posible sentir dolor de espalda baja con infecciones o cálculos renales.

Opciones de tratamiento

Este tipo de dolor suele desaparecer por sí solo en una semana o dos. Aún así, algunas de las opciones de tratamientos que pueden ayudar a manejar el dolor suelen ser: 

  • Medicación oral: mediante analgésicos, que dependiendo del grado del dolor pueden incluir desde AINEs, hasta opioides para aquellos de mayor intensidad, o relajantes musculares.
  • Fisioterapia: aplicar compresas calientes y frías o ejercicios de estiramiento pueden ayudar con la relajación de los músculos y desinflamación de la zona.
  • Inyecciones: es posible administrar inyecciones de antiinflamatorios.
  • Cirugía: a pesar de que es inusual. Es una opción en aquellos casos de hernias discales que presionen nervios.

Cómo prevenir el dolor de espalda baja

Es posible prevenir la mayoría de los casos de dolores de espalda baja siguiendo algunas recomendaciones de estilo de vida, como lo son: 

  • Hacer ejercicio: fortalecer los músculos de la espalda puede ayudar a reducir futuras lesiones.
  • Dieta balanceada: es importante una dieta alta en calcio y vitamina D para mantener una buena salud ósea. 
  • No fumar: reduce significativamente el riesgo de sufrir dolor de espalda baja.
  • Mantener un peso saludable: la obesidad puede ejercer más presión sobre los músculos. Esto conlleva a dolor de espalda.
  • Evitar movimientos que generen rotación o presión sobre la espalda: mantener una buena postura al estar de pie o sentado. Levantar objetos usando las piernas en lugar de la espalda.

Cuándo consultar al médico por un dolor de espalda baja

El dolor lumbar es común, y un alto porcentaje de las personas experimentan algún tipo de dolor de espalda en algún momento de su vida. 

Pero no todos los dolores de espalda son iguales.

La mayoría de las lumbalgias no son graves y mejoran con un tratamiento casero. 

Pero algunos tipos de dolor de espalda pueden provocar complicaciones si no se tratan con prontitud.

Si tienes un dolor de espalda intenso o de aparición repentina, acude al médico inmediatamente.

También si tienes un dolor de espalda persistente que no mejora con medidas de autocuidado, o si el dolor de espalda está acompañado de fiebre.

Si tienes dolor de espalda acompañado de entumecimiento, dolor o debilidad en una pierna o un pie, consulta a tu médico.

El médico es el más indicado para aplicar el tratamiento más conveniente.


Etiquetas: bienestar integral

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