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Cáncer de vejiga

Dr. Manuel Villarán

Gerente de Proyectos Médicos.

8 min lectura

El cáncer de vejiga es un tumor maligno que se origina en la vejiga de la orina. En gran parte de las ocasiones, se origina a partir de las células de la mucosa vesical, también llamadas células de transición. Estas células tienen la capacidad de encogerse cuando la vejiga está vacía y estirarse cuando está llena.

Es por este motivo que este cáncer se denomina carcinoma de células transicionales o carcinoma urotelial, porque estas células cubren la vejiga desde dentro hacia fuera y forman un revestimiento de la membrana de la vejiga.

En ocasiones, con menor frecuencia, el cáncer se forma a partir de otro tipo de células; por ejemplo, las células escamosas o las células glandulares. Entonces se trata, en el primer caso, de un cáncer de las células escamosas y, en el segundo caso, de un adenocarcinoma.

Dependiendo de cómo va creciendo el tumor, se diferencian entre dos tipos: tumor de vejiga superficial o tumor infiltrante de vejiga; este último penetra en el tejido. La forma infiltrante alcanza hasta al músculo de la vejiga, que se ubica por debajo de las células de transición y desde ahí podría extenderse a órganos cercanos.

Casi el 75% de los casos localizados en una etapa temprana del cáncer suelen tratarse de carcinomas superficiales relativamente benignos. Sin embargo, en el resto de casos, si el cáncer se descubre en un estado avanzado, este se propaga, como mínimo, hasta la capa muscular y penetra en ella.

¿Cómo se ocasiona el cáncer de vejiga?

Para que una persona padezca cáncer de vejiga, existen varios factores de riesgo. Algunos factores de riesgo no se pueden cambiar, como la edad de una persona o sus antecedentes familiares, y otros factores sí pueden modificarse, como fumar.

Sin embargo, tener quizás uno o incluso varios factores de riesgo no quiere decir que la persona sufrirá del mal. En ocasiones, algunas personas con uno o más factores de riesgo nunca llegan a sufrir cáncer de vejiga. Entretanto, otras personas que ya tienen cáncer de vejiga podrían presentar pocos o ningún factor de riesgo conocido.

Existen varios factores de riesgo que pueden hacer que una persona tenga más posibilidades de sufrir cáncer de vejiga:

  • Fumar. Es el principal factor de riesgo del cáncer de vejiga. Ser fumador pasivo también incrementa el riesgo de padecerlo. Cuanto más tiempo pasa alguien siendo fumador, más elevado es el riesgo de sufrir cáncer de vejiga. Los especialistas calculan que entre el 30% y el 70% de todos los casos de cáncer de vejiga están causados por el tabaco.
  • Riesgos laborales. Algunas sustancias químicas industriales están vinculadas al cáncer de vejiga. Las industrias que presentan un elevado riesgo incluyen: fabricantes de cuero, goma, productos para pinturas y textiles, imprentas, pintores, peluqueros, operarios de máquinas, tipógrafos y conductores de camiones.
  • Inflamación. La inflamación crónica de la vejiga es también otro factor de riesgo de padecer cáncer de vejiga. Esta inflamación, en su mayoría, suele estar causada por infecciones persistentes del tracto urinario, el uso permanente de un catéter o por cálculos vesicales.
  • Fármacos. Los fármacos que contienen en su composición ciclofosfamida o los analgésicos con fenacetina también pueden llegar a causar cáncer de vejiga.
  • Poco consumo de líquido. Las personas que acostumbran a beber abundante líquido todos los días presentan una tasa menor de cáncer de vejiga. Esto está relacionado con que se vacían frecuentemente sus vejigas. Al hacer esto, se evita que los químicos se queden en el cuerpo.

Síntomas del cáncer de vejiga

Al inicio, los síntomas del cáncer de vejiga no son habituales y son escasos; con muchos tumores malignos sucede lo mismo. La sangre en la orina es el principal síntoma y, a menudo, el primer signo del cáncer de vejiga. La sangre en la orina se podría presentar de dos formas:

  • Macrohemturia. La orina aparece enrojecida y es posible observar la sangre a simple vista.
  • Microhemturia. El especialista necesita de un microscopio para poder ver los glóbulos rojos.

En ambas situaciones, la causa es la hemorragia producida por el tumor. Asimismo, la sangre en la orina podría ser síntoma de varias enfermedades del sistema renal y de la vejiga, como una infección de tracto urinario o de la vejiga. En estos casos, la persona debe acudir a un especialista para que pueda diagnosticar y descubrir la causa.

Cuando las molestias que presenta el paciente son similares a las de la inflamación de la vejiga, podría ser un síntoma de cáncer de vejiga; por ejemplo, micción frecuente y dolorosa. A menudo, solo cuando existe presencia de sangre en la orina, una persona acude donde un especialista. Lamentablemente, en este caso, ya se ha extendido el cáncer.

El dolor también puede ser un síntoma en los estados avanzados del cáncer de vejiga; por ejemplo, en ocasiones surge cuando uno de los uréteres se ve dañado por el tumor. También podría aparecer dolor en la zona de los riñones o en la espalda, debido a la congestión o la inflamación del riñón afectado.

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Tratamiento del cáncer de vejiga

En el momento en que ya se diagnosticó el cáncer y se clasificó por etapas, hay ciertos factores que considerar antes de que se escoja un plan de tratamiento. Es probable que sienta que debe tomar una decisión apresurada; sin embargo, es importante que tome el tiempo para asimilar la información que acaba de recibir.

Los principales tipos de tratamiento contra el cáncer de vejiga son:

  • Cirugía. La cirugía es parte del tratamiento para la gran mayoría de los tipos de cáncer de vejiga. El tipo de cirugía que se elige para el cáncer de la vejiga dependerá de su etapa.
  • Terapia intravesical. El especialista administra un medicamento líquido directamente en la vejiga a través de un catéter. Este tratamiento podría ser inmunoterapia, la cual causa que el sistema inmunológico del propio cuerpo ataque a las células cancerosas.
  • Quimioterapia. La quimioterapia es el uso de medicamentos para tratar el cáncer. Esta se puede administrar de diferentes maneras.
  • Radioterapia. Utiliza rayos de elevada energía para eliminar las células cancerosas. El tipo de radiación empleado con más frecuencia para tratar el cáncer de vejiga es conocido como radioterapia de rayos externos. Este tratamiento enfoca la radiación desde una fuente exterior del cuerpo hacia el cáncer.

A veces se puede emplear más de un tipo de tratamiento. En casi todos los casos se emplea solo cirugía o se la administra junto a otros tratamientos. Se debe comparar los beneficios de cada opción de tratamiento con los posibles efectos secundarios y riesgos que estos implican.

Es importante saber que el mejor tratamiento para usted dependerá del tipo y la etapa del cáncer de vejiga, así como de su salud general, edad y preferencias personales. 

Si el tiempo se lo permite, puede que quiera obtener una segunda opinión sobre la mejor opción de tratamiento. Una segunda opinión puede darle más información y, de esa forma, ayudar a que se sienta más seguro con el plan de tratamiento que elija.

Los tumores de la vejiga, por lo general, se podrían extirpar en etapas tempranas de la enfermedad. Sin embargo, una de las mayores preocupaciones de los pacientes con cáncer de vejiga en etapa inicial es que en otras secciones de la vejiga se formen otros cánceres con el pasar de los años.

Para evitar este problema se debería realizar una cistectomía radical, que consiste en la extirpación total de la vejiga, aunque esto podría ocasionar considerables efectos secundarios. Si se opta por no extirpar la vejiga por completo se podría administrar otro tipo de tratamiento para aminorar el riesgo de nuevos cánceres.

Cabe recalcar que es sumamente importante que realice un seguimiento muy minucioso para identificar así los signos de nuevos cánceres en la vejiga, así se ofrezca o no otros tratamientos.

Dependiendo de sus opciones, puede que usted tenga distintos tipos de especialistas en su equipo de tratamiento. Los tipos de médicos que tratan el cáncer de vejiga incluyen:

  • Urólogos. Cirujanos que se especializan en el tratamiento de enfermedades del sistema urinario y el sistema reproductor masculino.
  • Oncólogos expertos en radioterapia. Médicos que tratan el cáncer con radioterapia.
  • Oncólogos clínicos. Médicos que tratan el cáncer con medicinas, como en el caso de la quimioterapia.

¿Cómo se previene el cáncer de vejiga?

No existe ni se conoce una manera fiable de prevenir el cáncer de vejiga, pero hay medidas o acciones que usted puede hacer que podrían reducir el riesgo de padecerlo.

1. No fumar

Aunque parezca increíble, se asume que fumar causa aproximadamente la mitad de los casos de cáncer de vejiga, tanto en hombres como en mujeres. Así que es considerable dejar de fumar y, si necesita ayuda, no dude en solicitarla.

2. Limitar la exposición a ciertas sustancias químicas en el trabajo

Si usted trabaja con una clase de sustancias químicas llamadas aminas aromáticas, debe asegurarse de cumplir con las buenas prácticas de seguridad laboral. Las industrias en las que se emplean estas sustancias son frecuentemente los fabricantes de cuero, de goma, materiales de imprenta, productos de pintura y textiles.

En la mayoría de colorantes de cabello se localizan las aminas aromáticas. Es por esta razón que resulta de mucha importancia que los barberos y peluqueros que están a menudo expuestos a este tipo de productos tomen medidas de seguridad para poder utilizarlos.

Sin embargo, varios estudios no han podido demostrar que hacer uso de colorantes de cabello de manera personal aumente el riesgo de padecer cáncer de vejiga.

3. Beber mucho líquido

Algunas evidencias indican que beber mucho líquido, principalmente agua, puede llegar a minimizar el riesgo de una persona de padecer cáncer de vejiga.

4. Comer muchas frutas y verduras

Una alimentación basada en frutas y vegetales podría ayudar a proteger a las personas contra el cáncer de vejiga, ya que varios estudios lo han sugerido, aunque no confirmado. Aun así, el llevar una alimentación sana ha demostrado ofrecer un sinfín de beneficios a la salud; es más, reduce el riesgo de otros tipos de cáncer.

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Referencias:

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Fortuny, J. et al (1999). "Tobacco, occupation and non-transitional-cell carcinoma of the bladder: an international case-control study". International Journal of Cancer. Jan 5. 80(1):44-6. Recuperado de: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9935228

Freedman, N. D. et al (2011). "Association between smoking and risk of bladder cancer among men and women". JAMA. Aug 17. 306(7): 737-45. Recuperado de: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21846855

Cumberbatch, M. G. et al (2015). "JW. Contemporary Occupational Carcinogen Exposure and Bladder Cancer: A Systematic Review and Meta-analysis". JAMA Oncology. Dec. 1 (9): 1282-90. Recuperado de: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26448641