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Categoría | Tipos de Cáncer, cáncer de vagina Jueves 02 Junio 2016

Cáncer de vagina

Es el cáncer que afecta a la vagina, también llamada canal de parto. La vagina es el conducto que se extiende desde el cuello del útero hasta la vulva. Este es uno de los cánceres ginecológicos menos frecuentes. Es más usual que esta enfermedad sea producto de un cáncer en otra parte del cuerpo.

Hay varias clases de cáncer de vagina, estos se distinguen por la parte en la que comenzaron. El más común de todos (representa el 75% de los casos) es el carcinoma de células escamosas. El segundo más frecuente es el adenocarcinoma (representa el 15%), menos recurrentes son el melanoma o el sarcoma.

 

Carcinoma de células escamosas

Aproximadamente el 70% son casos de cáncer de vagina con carcinomas de células escamosas. Estos cánceres se originan en las células escamosas que forman el revestimiento epitelial de la vagina. Con una mayor frecuencia estos se presentan en la parte superior de la vagina cerca del cuello uterino. El cáncer de células escamosas de la vagina por lo general suelen formarse de manera lenta. Primero, algunas de las células normales de la vagina tienen cambios precancerosos, luego, algunas de las células precancerosas se transforman en células cancerosas, este proceso podría llevar varios años.

La neoplasia intraepitelial vaginal es el término médico más usado para esta condición precancerosa. Esta neoplasia significa que las células anormales están ubicadas en el epitelio, esto quiere decir que se encuentran exclusivamente en la capa superficial de la piel de la vagina. La neoplasia intraepitelial vaginal se da con mayor repetición en mujeres a quienes se les ha extirpado el útero, a este procedimiento se le conoce como histerectomía y también en aquellas mujeres que fueron anteriormente tratadas por precáncer o cáncer cervical. Existen 3 tipos de neoplasia intraepitelial vaginal y estas estan en números correlativos: 1,2 y 3, siendo el número más alto el que nos indica una mayor progresión hacia un cáncer propiamente dicho.

Antes, se utilizaba el término displasia en lugar de neoplasia intraepitelial vaginal, este término se utiliza mucho menos ahora. Cuando se habla de displasia, existen asimismo un rango de avance hacia el cáncer; primero, displasia leve; luego, displasia moderada y posteriormente displasia grave.

Adenocarcinoma

Los cánceres que se inician de células glandulares se les denominan adenocarcinomas. Alrededor 15% son casos de cáncer de vagina con adenocarcinomas. El tipo más común de adenocarcinoma vaginal se presenta a menudo en mujeres mayores de 50 años. Un tipo, denominado adenocarcinoma de células claras, ocurre con mayor frecuencia en mujeres jóvenes que han estado expuestas al dietilestilbestrol en útero, es decir, cuando estaban en el útero materno.

Melanoma

Estos tipos de cáncer se encuentran localizados a menudo en zonas de la piel expuestas al sol, sin embargo se podría desarrollar en la vagina o en otros órganos internos. Poco menos del 10% por ciento de los casos de cáncer de vagina son melanomas. El melanoma tienda a lastimar la parte inferior o externa de la vagina. Estos tumores variaran significativamente en cuanto al tamaño, el color y patrón de crecimiento. Estos se desarrollan a partir de las células que fabrican el pigmento, el cual da el color a la piel.

Sarcoma

Menos del 5% por ciento de los casos de cáncer de vagina son sarcomas. Estos son cánceres que podrían originarse en las células de los huesos, músculos o del tejido conectivo. Estos tipos de cáncer encuentran su desarrollo en la parte profunda de las paredes vaginales, no en su superficie. Es importante saber que existen varios tipos de sarcomas vaginales, entre ellas tenemos el rabdomiosarcoma, este tipo de sarcoma vaginal es el más común, el cual se encuentra a menudo en niñas y no es tan común en mujeres adultas. Otro tipo de sarcoma es el conocido como leiomiosarcoma el cual se encuentra con mayor frecuencia en mujeres adultas, este sarcoma tiende a presentarse por lo general en mujeres mayores de 50 años d edad.

Otros tipos de cáncer

Los cánceres que se desarrollan en la vagina son mucho menos comunes que otros tipos de cáncer que se originan en otros órganos como por ejemplo en el útero, la vejiga, el recto o cuello uterino y posteriormente se extienden a la vagina. Estos tipos de cáncer reciben el nombre del lugar donde se iniciaron. Igualmente, el cáncer que afecta tanto al cuello uterino como a la vagina se considera como cáncer cervical. Del mismo modo, si el cáncer abarca la vulva y la vagina, se considera como cáncer de vulva.

 

¿Cómo se ocasiona el Cáncer de Vagina?

De momento aún no se conoce por completo que podría provocar el cáncer de vagina, sin embargo existen varios factores de riesgo que bien podrían influir en su brote. Lamentablemente no se puede demostrar con total exactitud cuánto como estos factores repercuten en el desarrollo de este mal. Entre los posibles factores de riesgo tenemos: empezar de muy joven la actividad sexual, infecciones por el virus del papiloma humano, edad avanzada, irritación vaginal crónica, muchas parejas sexuales, consumir alcohol, tabaquismo, entre otros. Algunos de estos factores de riesgo se podrían controlar, pero otros no. Sin embargo, un factor de riesgo es cualquier factor que afecta sus posibilidades de tener una enfermedad, como el cáncer. Los diferentes tipos de cáncer tienen distintos factores de riesgo. Por ejemplo, la exposición de la piel a la luz solar potente es un factor de riesgo para el cáncer de piel. La costumbre de fumar es un factor de riesgo para muchos tipos de cáncer, no solo para el cáncer de vagina.

Hay diferentes tipos de factores de riesgo. Algunos no podrían cambiarse, como su raza o edad. Otros podrían estar relacionados con elecciones personales como por ejemplo la alimentación, beber o fumar. Algunos factores influyen el riesgo más que otros. Sin embargo, los factores de riesgo no lo indican todo. El tener un factor de riesgo, o incluso varios, no quiere decir que una persona desarrollará la enfermedad. Así mismo, el hecho de no presentar ningún factor de riesgo, tampoco quiere decir que no padecerá la enfermedad.

Los especialistas han descubierto que ciertos factores de riesgo hacen que una mujer este más predispuesta a padecer cáncer de vagina. No obstante, muchas mujeres con cáncer de vagina no tienen ningún factor de riesgo aparente. Sin embargo una mujer con cáncer de vagina tenga uno o más factores de riesgo, es imposible saber con certeza hasta qué punto dicho factor de riesgo contribuyó a causar el cáncer.

  • Edad: El cáncer de células escamosas de la vagina ocurre básicamente en mujeres mayores. Sólo se diagnostica el 15% de los casos en mujeres menores de 40 años. Alrededor de la mitad de los casos ocurre en mujeres que tienen 70 años o más.
  • Tabaquismo: Fumar cigarrillos incrementa en más del doble el riesgo de las mujeres de padecer cáncer de vagina.
  • Alcohol: El consumo de bebidas alcohólicas puede afectar el riesgo de cáncer de vagina. Un estudio realizado a mujeres alcohólicas encontró más casos de cáncer de vagina que lo esperado. No obstante, este estudio no fue considerado coherente debido a que no examinó otros factores que podrían alterar el riesgo, como por ejemplo el tabaquismo y la infección por el virus del papiloma humano. Un estudio más reciente que consideró estos otros factores de riesgo encontró un menor riesgo de cáncer de vagina en las mujeres que no toman bebidas alcohólicas en absoluto.
  • Irritación vaginal: En varias mujeres, el estiramiento de los ligamentos pélvicos podría hacer que el útero caiga dentro de la vagina o incluso salga fuera de esta. A esta condición se conoce como prolapso uterino y podría ser tratado con cirugía o mediante el empleo de un pesario, un dispositivo para mantener el útero en su lugar. Algunos estudios proponen que la irritación a largo plazo de la vagina en las mujeres que utilizan un pesario podría incrementar levemente el riesgo de cáncer de células escamosas de la vagina. No obstante, esta relación es muy poco habitual, y ningún estudio ha comprobado de manera concluyente que los pesarios realmente ocasionen cáncer de vagina.

Síntomas del Cáncer de Vagina

Este cáncer no acostumbra presentar señales en sus etapas iniciales, por ello es importante mantenerse bajo chequeo médico constante.

Los síntomas del cáncer a la vagina son: flujo vaginal anormal, hemorragia fuera de la menstruación, dolor durante las relaciones sexuales, abultamiento en la vagina, estreñimiento, malestar en la pelvis y dolor al orinar.

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Tratamiento del Cáncer de Vagina

El tratamiento para este cáncer necesita de la acción conjunta de varios profesionales de la salud: ginecólogo, oncólogo especializado en ginecología, oncólogo especialista en radioterapia y un oncólogo especializado en quimioterapia.

Como es de esperarse con un cáncer, el tratamiento puede incluir cirugía, radioterapia y quimioterapia. Cuando el cáncer de vagina es invasivo, se trata con cirugía y radioterapia. Por otra parte, si el cáncer se encuentra en una etapa avanzada, el paciente también requerirá de quimioterapia y radiación.

Cirugía

A menudo, la cirugía se emplea únicamente para los tumores pequeños en etapa I y para los casos de cáncer que no se curaron con radiación. La cirugía por lo general no se suele utilizar para tratar el cáncer de células escamosas de la vagina; no obstante, sí se usa para los sarcomas y melanomas. El alcance de la cirugía dependerá de la etapa y del tamaño del cáncer.

Radioterapia

La Radioterapia es el tratamiento más común para el cáncer vaginal. La radioterapia emplea rayos de alta energía, como rayos X o rayos gamma, y partículas como neutrones, electrones o protones para destruir las células cancerosas. En el tratamiento del cáncer de vagina, la radiación se emite desde afuera del cuerpo en un método que es muy parecido al de una radiografía de diagnóstico. Este método se llama radioterapia de haz externo. En algunas ocasiones, se usa conjuntamente con la quimioterapia para tratar casos de cáncer más avanzados con el fin de reducirlos y que se podrían extirpar con cirugía. Se puede usar radiación solamente para tratar los ganglios linfáticos en la pelvis y la ingle.

Otra forma de emitir radiación es colocar material radioactivo dentro de la vagina. Una manera de hacerlo es con la denominada braquiterapia intracavitaria. Los dos tipos básicos de braquiterapia intracavitaria son de tasa de dosis alta y de tasa de dosis baja. Con estos métodos intracavitarios, la radiación afecta fundamentalmente el tejido en contacto con el cilindro. Por lo general, esto significa menos efectos secundarios relacionados con la vejiga y los intestinos en comparación con los que se ven con la radioterapia de rayos externos.

Quimioterapia

La quimioterapia emplea medicamentos contra el cáncer de vagina que a menudo se administran por vía oral, por vía intravenosa o se aplican sobre la piel en forma de pomada. Los medicamentos que se toman vía oral o se inyectan en una vena, conocidos como quimioterapia sistémica, entran en el torrente sanguíneo y llegan a todas partes del cuerpo, lo que esto hace que este tratamiento sea potencialmente muy útil para el cáncer que se ha extendido a sitios distantes.

La quimioterapia es el tratamiento primordial para el cáncer vaginal que se ha extendido. Así mismo podría ser útil como una manera de reducir los tumores antes de la cirugía. Cuando se utiliza antes de la cirugía, podría que se administre con radiación para mejorar la eficacia de la radiación.

¿Cómo se previene el Cáncer de Vagina?

Una forma de estar prevenida es evitando cualquier infección por el virus del papiloma humano (VPH). Para ello la mejor manera de cuidarse es utilizando el preservativo o condón al tener relaciones sexuales.

 

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