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Categoría | Tipos de Cáncer, cáncer a los huesos Miércoles 01 Junio 2016

Cáncer a los huesos

Este tipo de cáncer hace mención a todos los tumores malignos que se presenten en el tejido óseo, ha este mal se le conoce con el nombre de cáncer a los huesos o cáncer óseo. Los tumores malignos están constituido por células cancerosas, estás se dividen de una manera diferente y mucho más rápida a diferencia con las células normales, eliminando con su crecimiento el tejido sano.

Algunas de las células cancerosas podrían propagarse por el sistema linfático o por la sangre a otros órganos y reproducirse allí, formando tumores secundarios, a este proceso también se le conoce con el nombre de metástasis. Es importante conocer que en el cáncer a los huesos existen dos tipos de tumores: los primarios y los tumores secundarios.

Tumores Primarios:

Los tumores a los huesos primarios son poco comunes y estos se desarrollan directamente a partir de la médula ósea, carilaginosas o células óseas.

Un tumor de hueso primario se inicia en el mismo hueso. Los verdaderos tipos de cáncer que son de hueso o primarios se les denominan sarcomas. Los sarcomas son tipos de cáncer que se originan en los huesos, el tejido fibroso, los músculos, el tejido graso, los vasos sanguíneos y también en otros tejidos. Estos podrían desarrollarse en cualquier parte del cuerpo.

Existen varios tipos distintos de tumores de hueso. El nombre que se les otorga dependerá del área del hueso o del tejido circundante afectado y del tipo de células que forman el tumor. Sin embargo algunos tumores de hueso primarios son benignos, esto quiere decir no cancerosos, y otros son malignos, denominados también como cancerosos. La mayoría de los tipos de cáncer de hueso son sarcomas.

Tumores Secundarios:

Los tumores a los huesos secundarios no son cáncer a los huesos propiamente dicho, sino que se presentan como consecuencia de otras enfermedades cancerígenas.

Por lo general, cuando a una persona con cáncer le comunican que tiene también cáncer a los huesos, el médico hace referencia a un cáncer que se extendió a los huesos desde otra parte. A esto se le denomina cáncer metastásico. Este puede observarse en varios tipos de cáncer avanzado, como por ejemplo: el cáncer de pulmón, el cáncer de seno y el cáncer de próstata. Cuando el especialista observa los tipos de cáncer en el hueso con una herramienta llamada microscopio, estos tienen la apariencia del tejido del cual provienen. Ello quiere decir que si un paciente tiene cáncer de pulmón que se ha extendido a los huesos, las células del cáncer presente en el hueso seguirán teniendo la apariencia de las células del cáncer de pulmón y seguirán comportándose como tales. No tienen la apariencia de las células de cáncer de hueso ni se comportan como éstas, a pesar de que estén en los huesos. Dado que estas células malignas siguen actuando como células de cáncer de pulmón, es por este motivo que se debería seguir tratando con medicamentos que se utilizan especialmente para el tratamiento contra el cáncer de pulmón, no contra el cáncer a los huesos.

Otros tipos de cáncer que en oportunidades se denominan cáncer a los huesos tienen su inicio en las células formadoras de sangre de la médula ósea, no necesariamente en el hueso. El mieloma múltiple es el cáncer más frecuente que se inicia en la médula ósea y que causa tumores en los huesos. Existe otro cáncer que se desarrolla en la médula ósea y es la leucemia, sin embargo, generalmente, se considera que es un cáncer de la sangre en lugar de un cáncer a los huesos. En ocasiones, los linfomas que con mayor reiteración se originan en los ganglios linfáticos, pueden originarse en la médula ósea.

¿Cómo se ocasiona el Cáncer a los huesos?

Hasta el día de hoy no se consigue saber claramente que ocasiona el cáncer a los huesos, los investigadores han podido identificar varios factores de riesgo que elevan la probabilidad de padecer estos tumores.

El osteosarcoma y el sarcoma de Ewing, el primero ocurre comumente en personas que en algún momento de su vida han recibido tratamientos con ciertos fármacos anticancerosos o elevadas dosis de radioterapia externa; los niños parecen ser mucho más susceptibles que los adultos. Mientras que en el segundo hasta el momento no se encuentra tan vinculado con ningún síndrome de cáncer hereditario, tampoco con enfermedades infantiles congénitas o con exposición previa a radiación.

Un número reducido de cánceres a los huesos son hereditarios, por ejemplo los niños que han tenido retinoblastoma hereditario, el cual es un cáncer frecuente de los ojos, tienen un mayor riesgo de padecer osteosarcoma, especialmente si estos son tratados con radiación. Además las personas con implantes metálicos, los cuales por lo general suele emplearse por los médicos para tratar fracturas, son mucho más susceptibles de padecer osteosarcoma, así mismo las personas que tengan defectos hereditarios a los huesos son propensas a sufrir este mal.

Es importante saber que tratamientos anteriores con quimioterapia o radioterapia podrían ser la causa de un cáncer a los huesos. Las personas que padecieron en su niñez una enfermedad cancerígena y recibieron radioterapia o quimioterapia sufren con mayor frecuencia cáncer a los huesos.

Síntomas del Cáncer a los huesos

Los síntomas del cáncer a los huesos dependerán básicamente de la ubicación, el tipo y el tamaño de los tumores. A menudo el dolor en la zona afectada y la limitación en el movimiento de las articulaciones son los primeros síntomas del cáncer a los huesos.

Síntomas del osteosarcoma

El osteosarcoma es el tipo de cáncer a los huesos más común. Ya que se manifiesta básicamente en los huesos de las piernas y de los brazos, en el eje de un hueso hueco y entre el final de una articulación. Se le llama huesos huecos aquellos huesos largos como por ejemplo el fémur o húmero. Un típico síntoma del osteosarcoma es una inflamación dolorosa, por ejemplo en la zona de la rodilla, la cual afecta también a la movilidad. Se debe tener mucho cuidado ya que leves presiones externas podrían causar fracturas.

Síntomas del sarcoma de Ewing

El sarcoma de Ewing es un tipo de cáncer a los huesos no muy común en personas adultas. Sin embargo en niños y jóvenes es el segundo tumor óseo más usual. En este sarcoma los síntomas del cáncer a los huesos son la aparición fiebre, inflación y dolor simultáneamente. Las personas afectadas con el sarcoma se sienten enfermos y es debido a esta sintomatología, que por lo general se confunde el sarcoma de Ewing con la infección de la médula ósea también conocida como osteomielitis. En estamos avanzados, cuando el cáncer provoca ya tumores secundarios, es decir hizo metástasis, las personas afectadas tienden a sentirse cansados y a perder peso.

El sarcoma de Ewing aparece por lo general en el eje de los huesos huecos largos, sobre todo en la pierna. Sin embargo también puede aparecer en el hueso ilíaco provocando en él los mismos síntomas.

Tratamiento del Cáncer a los huesos

Las opciones para el tratamiento dependerán de 4 factores principalmente, estos son: de la ubicación, del tipo, del tamaño y de la etapa o estado del cáncer, así como también de la edad y de salud en general de la persona.

Las opciones de tratamiento contra el cáncer de hueso pueden incluir cirugía, quimioterapia, radioterapia y criocirugía.

  • Cirugía: Es el tratamiento más común frente al cáncer a los huesos. El especialista extirpará todo el tumor con márgenes negativos, en estos márgenes o bordes del tejido que se extrae en el momento de la cirugía no se encuentran células cancerosas. El especialista podría también emplear otras técnicas quirúrgicas especiales para disminuir al mínimo la cantidad de tejido sano que se extrae con el tumor. Gracias a los grandes avances en técnicas quirúrgicas y tratamientos pre-operativos de los tumores se ha hecho posible que la gran mayoría de los pacientes con cáncer a los huesos en una pierna o en un brazo, se puedan obviar procedimientos quirúrgicos sumamente radicales, como por ejemplo la total amputación de una extremidad. Sin embargo, un gran número de los pacientes que se someten a una cirugía conservadora de extremidades necesitarán cirugía reconstructiva, esto con el fin de incrementar al máximo la función de dicho miembro.
  • Quimioterapia: Este tratamiento emplea fármacos citostáticos que detienen el crecimiento de las células cancerosas. El médico suministra la medicina en una vena o el paciente lo toma en forma de pastilla. La quimioterapia se lleva a cabo en los llamados ciclos, es decir que luego de cada tratamiento de quimioterapia existe un tiempo libre de alrededor de tres semanas. Los pacientes que tienen cáncer a los huesos a menudo reciben una combinación de fármacos anticancerosos. Sin embargo, la quimioterapia no se emplea en la actualidad para tratar el condrosarcoma.
  • Radioterapia: Este tratamiento también es llamado terapia de radiación y consiste en hacer uso de radiaciones de alta energía, para destruir las células cancerosas y disminuir los tumores. La radiación puede proceder de una máquina o de materiales que producen radiación. Este tratamiento podría ser utilizado en combinación con la cirugía. A menudo suele utilizarse para tratar el condrosarcoma, el cual no puede ser tratado por medio de la quimioterapia. También puede ser utilizados en pacientes que por algunas razones no quieren someterse a cirugía.
  • Criocirugía: Este tratamiento se basa en el uso de nitrógeno líquido, con el objetivo de congelar y eliminar las células cancerosas. Esta técnica puede utilizarse en algunas ocasiones en lugar de la cirugía convencional para destruir tumores.

¿Cómo se previene el Cáncer a los huesos?

Es muy importante que usted entienda que el cáncer a los huesos es imposible de prevenir. Sin embargo, existen algunas medidas preventivas que se pueden tomar en cuenta para reducir el riesgo sufrir de cáncer en general, y unas de estas medidas preventivas es una adecuada alimentación, esto quiere decir, una alimentación saludable, debe evitar la nicotina y el consumo de alcohol excesivo, de esta manera se podría minimizar la posibilidad de padecer algún tipo de cáncer.

En medida que se pueda detectar el cáncer a los huesos lo antes posible, mayores serán las probabilidades de curarse. Es por este motivo es que no hay que restar importancia a un dolor continuo, que en un inicio puede parecer insignificante. Sobre todo, si el dolor es constante y va creciendo en intensidad en piernas y brazos. Por lo general, son molestias inofensivas, sin embargo aun así, se recomienda consultar a un especialista para mayor seguridad. De este modo, se podrían detectar los tumores óseos de forma precoz y tratarlos, evitando así evoluciones complicadas que posteriormente lamentaremos, es por esto la importancia de no restar importancia a las anomalías que pueda presentar nuestros cuerpos.

 

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